lunes, 31 de mayo de 2010

You are the prettiest, smartest girl of the team. I love you more than being seventeen.

¿Es ella? Sí, tiene que ser ella. Hoy está gris, hoy la siento gris, hoy la veo gris. Me pregunto por qué esa fantasmal expresión la hace más bonita, por qué camina tan segura de sí. ¿Hacia dónde se dirige? Ella solo toma esta ruta para ir a comer o para internarse en la biblioteca. Son las 4 de la tarde. Si no ha almorzado aún, me gustaría hacerle compañía. Es dulce ver cómo se cohibe cuando me aparezco de la nada, es dulce verla titubear; odio el dulce, pero ella no empalaga.

Síguela, ímbecil, ¿no ves que camina a pasos grandes y seguros? se está yendo: SÍGUELA.

A la biblioteca. Está entrando a la biblioteca. Sube las escaleras, llega al tercer piso y el jebe de sus zapatillas tiene un sonido extraño, pero a la vez adictivo. Camina, Steph, sigue caminando que el sonido de tus calzadores me aleja de la realidad.

Espera, ¿por qué no has buscado el código del libro antes de ir a los estantes?, si tan solo supiera por qué me intrigas tanto, Steph.

Por favor, no camines tan de prisa. Por favor, déjame contemplar tu andar, déjame ver a tu cabello coqueteando con el viento, déjame ver tu mochila rebotar tras el movimiento inconciente de tus piernas, déjame ver cómo gesticulas las palabras de alguna canción que ingresa por tus oídos. No, Steph, no te detengas.

¿Qué libro buscas?

PR 4621 S61A. El código hallado le dio un efímero brillo a tus ojos, y si vieras la sonrisa que sostienes mientras admiras aquel libro titulado "The Adventures of Sherlock Holmes", tan solo si la vieras, te enamorarías de ti.

Ahí estás tú, caminando de repente y esta vez el bibliotecario tiene la suerte de merecer tus palabras. Le sonríes después de decirle gracias y él ha pensado que eres una adolescente fresca y bonita.

Bajas las escaleras y sales a la bulla del Tontódromo. Te detienes un segundo para contemplar el panorama y sé por tu expresión que te ha gustado. Has respirado profundamente y has retomado la caminata; ahora hacia la salida.

Me gustaría saber por qué te ves tan gris hoy. Si tan solo supiera por qué me intrigas tanto, Steph.

-"Hola"

Te veo ahí, hermosa como siempre. No necesitas el maquillaje para hacer lucir esos ojos negros profundos. Quién es el afortunado que te besa, dime quién acaricia tus cabellos. Tienes una piel canela atractiva.

-"Hola", he respondido con un gesto de desconfianza, como si no te recordara, como si no te reconociera. Si tan solo supiera por qué causas tanta inseguridad en mí. Algún día entenderé por qué actúo fingidamente.

Pero hoy te miro con desgano y sigo mi camino a casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario