-Pon Oxígeno, es 102.1 fm.
-Pero yo quiero Studio 92. ¿Tú qué dices, Melissa?
-No sé, nunca he escuchado Oxígeno.
-Oxígeno es una buena emisora, solo que es nueva.
-Mejor apago la radio.
A los días, Melissa me comentaría que había sintonizado Oxígeno y que le había parecido bastante agradable; así que decidí escucharla también: hasta hoy es una de mis preferidas.
Él se fue porque debía prepararse para la universidad y no me dejó más recuerdo que el de su imagen congelada en mi cabeza; una en la que tiene brackets, el uniforme del colegio puesto, las uñas de la mano derecha largas por su afán con la guitarra, cabellos suavecitos; y ese gusto por Oxígeno. No supe de él más y me lamenté mucho no hallar la manera de seguir en contacto.
A los días, Melissa me comentaría que había sintonizado Oxígeno y que le había parecido bastante agradable; así que decidí escucharla también: hasta hoy es una de mis preferidas.
Él se fue porque debía prepararse para la universidad y no me dejó más recuerdo que el de su imagen congelada en mi cabeza; una en la que tiene brackets, el uniforme del colegio puesto, las uñas de la mano derecha largas por su afán con la guitarra, cabellos suavecitos; y ese gusto por Oxígeno. No supe de él más y me lamenté mucho no hallar la manera de seguir en contacto.
Lo busqué durante un buen tiempo, un buen buen tiempo, tal vez fueron años; pero ni rastro. Poco a poco fui olvidándome de todo: de su ironía que me arrancaba carcajadas, de su ansiedad cuando no sabía alguna palabra en inglés, de sus comentarios tímidos sobre lo rico que olía mi pullover, de sus bromas que no todos entendían, de lo guapo que era, de las ganas que tenía de verlo durante la semana en clases, de las historias sobre nosotros que le inventé a María Pía, de su caminar, de su altura, de su fluidez de ideas, de su cansancio, de su pragmatismo para resolver las cosas, de su lonchera azul y de su insistencia por escuchar Oxígeno. Tanto me cansé de buscarlo y no encontrarlo nunca, que decidió dejar de ser constante en sus visitas a mis pensamientos.
Ya había olvidado lo frustrante que fue jamás decirle que él también olía rico, o que la señorita de la cafetería me había dicho que me miraba muchísimo en clase y que ella sospechaba que yo le gustaba. Había olvidado todo hasta que lo vi en una fiesta. Habían pasado casi dos años, o eso creo. Mi corazón se detuvo dos segundos: i couldn't believe my eyes. Allí estaba él, con el cabello más largo, con las uñas cortas y con un atuendo que lo hacía ver churrísimo. Siempre había sido bastante guapo. Nos miramos un rato y estoy más que segura que nos reconocimos. Recuerdo con una sonrisa que tenía la misma expresión de sorpresa/shock/alegría; sin embargo, yo volteé la cara y fui a sentarme lejos de su grupo de amigos. Ya sé que fue tonto pero entiendan que tenía enamorado y que no soy de esas personas, aparte que es increíble lo tímida que soy cuando una persona me gusta. Pasamos la noche mirándonos y mirándonos y mirándonos y mirándonos, hasta que me fui y no lo vi más. Estaba con María Pía esa noche y se lo señalé; ella comentó que de verdad era bien atractivo y trató de convencerme de que le hablara mas no lo hice. Qué lindo se veía esa noche entre luces de colores y personas desconocidas. Lindo como siempre había sido.
A los días olvidé el incidente y no perturbó más mi mente. De hecho, a veces me acordaba de él y de lo muchísimo que me gustaba este pre universitario, pero era solo un bonito recuerdo de esos amores secretos que nos derriten el sentimiento.
Como dije, me cansé de buscarlo y no lo hice nunca más... hasta hoy; y hoy lo encontré. Hoy por fin lo encontré. Aún no puedo creerlo, es demasiado genial como para ser cierto, puesto que él considera el msn y todo tipo de red social una gran pérdida de tiempo. Me muero por ver sus fotos, ver si cambió mucho, si le sigue gustando Oxígeno, si ingresó a San Marcos como quería, saber qué fue del chico que me trajo loca toda la pubertad. Me atreví a agregarlo como amigo al Facebook y en serio espero que me acepte.
Solo me queda esperar. Tal vez no se conecta mucho y me tenga en vilo algún tiempo; pero no importa, solo quiero conversar con él un rato. No planeo ser su novia, que nos gustemos o algo por el estilo, ya no, ya pasó el tiempo para eso; solo quiero que sintonice Oxígeno conmigo y cantemos esas canciones de Guns n' Roses de las que gusta tanto.
